Té y bollería dulce: maridajes para crear una experiencia diferencial en cafeterías y bakery coffee
El té es el aliado perfecto para elevar la oferta dulce y crear momentos de consumo más especiales. ¡Te contamos cómo hacerlo!
Se considera una de las bebidas más consumidas del mundo. No hablamos del agua, tampoco del café: hablamos del té. Presente en culturas muy distintas (desde países asiáticos hasta Reino Unido), su popularidad no responde solo a la tradición, sino a su extraordinaria capacidad para adaptarse a diferentes momentos del día: activar por la mañana, acompañar una pausa o cerrar una comida de forma ligera.
En los últimos años, además, su consumo ha ganado terreno en cafeterías y bakery coffee, impulsado, fundamentalmente, por una búsqueda de alternativas al café. Su versatilidad, su percepción saludable y su vínculo con situaciones de calma lo han consolidado, además, como un producto especialmente interesante para cafeterías y restaurantes, y hoteles y alojamientos.
Por si fuera poco, cuando se combina con bollería dulce, el té deja de ser solo un refrigerio para convertirse en una experiencia completa: más pausada, más cuidada y con un alto valor percibido. Teniendo en cuenta que su día internacional se celebra en el mes de mayo, es la ocasión ideal para conocer todas sus posibilidades, ¡sigue leyendo!
Cómo combinar té con bollería dulce
El té, ya lo hemos visto, conquista paladares. Y es que cada vez más clientes lo eligen no solo por preferencia, sino por estilo de vida, por lo que resulta incuestionable que tiene un potencial que conviene exprimir.
Desde el punto de vista puramente empresarial, presenta ventajas claras para cualquier negocio, ya que conlleva una alta rentabilidad, facilidad de preparación y una amplia variedad de sabores, desde el clásico té negro o té verde hasta otros más suaves como el rooibos, o el té blanco. Aunque no son “té” como tal, las infusiones también son clave en cualquier establecimiento (manzanilla, poleo menta, frutas del bosque, jengibre y limón…). Por ello, incorporar el té de forma estratégica permite diversificar la oferta sin aumentar la complejidad operativa.
Y, si el té invita a la pausa, la bollería dulce no hace otra cosa que complementar el momento. Croissants, napolitanas, ensaimadas o piezas mini para degustación aportan ese toque de disfrute que hace todo más especial. Gracias a las masas congeladas lo tendrás muy fácil para disponer de productos deliciosos de manera fácil, cómoda y rentable.
En cafeterías y bakery coffee, esta combinación puede ayudar, en concreto, a reforzar la franja de la tarde. Y es que este instante se posiciona como uno de los más importantes, ya que es cuando muchos clientes buscan una pausa tranquila, una bebida dulce y una pieza dulce que eleve la experiencia.
Te damos algunas ideas de maridaje:
- Té negro + Palmera Croissant Canela o Súper Napolitana de Chocolate. El sabor intenso del té queda perfectamente equilibrado con estas piezas dulces.
- Té verde + Hojaldre de Manzana. Ideal para ratos en los que se prefiere un bocado más suave.
- Té chai + Hoops estilo Dubai o Muffin estilo Dubai. Este té, más especiado, conecta muy bien con el perfil dulce tan característico de estos alimentos.
- Infusiones afrutadas + Ensaimada Pequeña Cabello Hojaldrada o Ensaimada Pequeña Crema Cacao Hojaldrada, o Surtido de Mini Danesas. Esta combinación aporta contraste y un toque aromático irresistible.
Para que todas estas propuestas funcionen, eso sí, es importante darles visibilidad y facilitar la elección. Puedes crear combos; incorporar sugerencias de maridaje en la carta o en el propio expositor; cuidar la presentación mediante vajillas, bandejas o pequeños detalles; u ofrecer degustaciones, especialmente en fechas señaladas, como el inminente Día Internacional del Té, que se posiciona como la ocasión perfecta para dar visibilidad a esta categoría y dinamizar las ventas.
Descubre el mundo del té y todo lo que puede hacer por tu establecimiento, ¡a por ello!
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